viernes, 16 de julio de 2010

OVNIS EN CHILE ENTRE 1810 Y 1947

OVNIS EN CHILE ENTRE 1810 Y 1947

Liliana Núñez O.

llanyhan@gmail.com

Cuando la era oficial de los OVNIs comenzó en 1947 en muchos países, como los sudamericanos, las noticias fueron recibidas con un lógico temor y escepticismo. La mayoría de los reporteros y autoridades consultadas coincidían en señalar que se trataba de armas secretas debido a que hacía poco había concluido la gran contienda mundial.
Chile no ha escapado a esa generalidad. Sin embargo, algunos investigadores con un criterio más amplio y con una inquebrantable voluntad en la búsqueda de información rastreamos en viejas colecciones de periódicos, antiguas crónicas y libros históricos similares referencias a objetos o luces que se desplazaban por los cielos y aguas de nuestra nación. El intento era demostrar que todo el fenómeno OVNI se comportaba en forma atemporal independientemente de cuál sea, en definitiva, su origen.
No ha sido en modo alguno una operación a gran escala pero los resultados como verán los lectores son significativos.
El mejor medio para ejemplificar lo antedicho es presentar una serie de casos que emergiendo de fuentes antiguas nos pintan un panorama que demuestra que las observaciones de objetos extraños en nuestro cielo, se han producido desde siempre. Es probable que algunas de las referencias sean algo escuetas, sin embargo en su conjunto reflejan un cuadro muy similar al de los informes actuales. Independientemente de cual sea la teoría que intente explicar el origen de los OVNIs es evidente que los libros y publicaciones de siglos pasados constituyen una muy interesante vertiente para aquellos estudiosos e investigadores.
He aquí una selección del material que hemos reunido:
“Se comenta de la existencia de "Extraños Artefactos" que incursionan por los cielos de Chile. "En cartas familiares, que datan de los años comprendidos entre 1813 a 1821 más o menos, llegan noticias de los famosos Platillos, es decir en plena Patria Vieja del General Carrera y en la Patria Nueva del General O' Higgins, estos extraños artefactos ya incursionaban por los cielos de Chile No tenían, como se comprenderá, los archipomposos nombres de Platillos y Cigarros Voladores con que se les denomina hoy en día. Nuestros abuelos, gente sencilla y supersticiosa, los llamaba simplemente "Bolas de Fuego".
En la Epístola de un padre Mercedario, a una bisabuela hemos leído una breve y candorosa referencia a ciertos fenómenos en el cielo de Santiago. Dice el fraile: …"Mucha grande preocupación ha causado entre las familias principales y el pobrerío, la aparición de bolos rojizos y humeantes que han cruzado como pájaros de fuego, los cielos de Santiago. Para mí, tengo que son anuncios divinos… llamados a la penitencia… No sabemos cuándo vendrá el último día… Por eso las almas que sienten el santo temor de Dios deben vivir como si el día que se está viviendo fuese el último…
Estos bolos de fuego de que habla Su Paternidad el mercedario, en su carta descolorida por el tiempo, prueban en forma categórica que por aquellos distantes días ya tenían nuestros antepasados sobre sus frágiles cabezas como una espada de Damocles el apasionante enigma de los Platillos Voladores". (1)

Este párrafo de este libro hace referencia a sucesos ocurridos, después de un terremoto, ocurrido en Quintero: "Sábado 23 noviembre 1822. Los temblores disminuyeron en fuerza y frecuencia durante la noche y las primeras horas del día. Sólo se sintió uno antes de las 4 PM.; entre esta hora y las 10 hubo cuatro. Tiempo nublado, pero agradable. Más noticias de los lugares vecinos. Los pescadores de aquí y de las playas inmediatas, afirman que en la noche del 19 vieron una luz a gran distancia en el mar. Permaneció un rato inmóvil; avanzó enseguida hacia la costa y dividiéndose en dos desapareció". La credulidad de la gente, la ha convertido en la Virgen, que vino a salvar al país. Una beata que tiene fama de santa predijo en Santiago la catástrofe el día anterior. La gente oró, y la ciudad escapó casi ilesa. Despacharon un propio a Valparaíso a dar al pueblo la voz de alarma, pero llegó demasiado tarde, a pesar de haber muerto dos caballos en el viaje". (2)

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La ciudad de Talca, en el mes de mayo de 1861, vivió días de terror tal como lo narra el periódico local "La Esperanza" quien comienza así su descripción de lo que acontecía: "El hecho más notable de la crónica, ocurrido en la quincena y que más ha llamado la atención pública, es sui generis en la historia de las crónicas; es nada menos de una nueva especie que bien puede clasificarse de humana porque es mixto, tiene de los dos sexos: queremos hablar del hembra-macho, macho-hembra, según el sexo que predomina o como lo designan muchos, el duende o la fantasma". Obviamente en aquella época a nadie se le habría ocurrido afirmar que era un extraterrestre. En el artículo se indica también que muchas son las versiones del misterioso ser que aparece todas las noches y recorre la ciudad en todas las direcciones, lo que "hace santiguarse espantadas a las viejas, murmurando una oración mil veces interrumpida y otras tantas principiadas de nuevo o espeluznarse de miedo a los chiquillos por toda la noche". La crónica señala que el traje, la estatura, el aspecto y las situaciones en que ha estado involucrado el humanoide son muchas y "se dan detalles que horrorizan y hielan la sangre" Agregando que la "cosa" ha puesto en guardia a muchos que están armados y se encierran temprano en sus casas. Irónicamente el articulista escribe: "Hasta la policía, esa eterna fisgona, se haya sumamente preocupada y quiere hacer de las suyas, pero todas sus diligencias parecen estrellarse en las sombras: ¿Será tal vez una de las cualidades del nuevo ser, la de hacerse incorpóreo e invisible cuando quiere sujetársele a la condición de los miembros de la especie humana dados a las travesuras?". Y la crónica concluye: "Nosotros que pecamos de incredulidad por las cosas sobrehumanas nos contentamos con encargar a la policía siga la pista de cerca al objeto de tanta atención; ellas nos dará la solución de esa charada viviente". (3)

El "Diario “El Constituyente" (Copiapó), titulaba una historia en dos columnas con el encabezado “ESTE ES CUENTO”. -Cuento debe ser, y no caso, el que se nos refiere en la carta siguiente, que acabamos de recibir de Garín.
“Mina Fantasma, marzo 16 de 1868-
Nos apresuramos a participar a ustedes, para que lo comuniquen a sus lectores, el curioso hecho siguiente:
"Ayer, a eso de las cinco de la tarde, a tiempo que habían concluido los quehaceres del día en esta mina, y estando todos los operarios reunidos esperando su cena, vimos venir por los aires, del lado de "La Ternera", un ave gigantesca que a primera vista tomamos por una de las nubes que en ese momento entoldaban en parte la atmósfera, suponiéndola desprendida de sus compañeras, por una ráfaga casual de viento
“A medida que el objeto en cuestión se acercaba infundiéndonos una justa sorpresa, pudimos notar que era un volátil desconocido, el rock de las Mil y una noches, talvez, o quizás un Leviatham de los desiertos. ¿De dónde venía? ¿A dónde iba? Su dirección era de noreste a suroeste; su vuelo rápido y en línea recta. Cuando pasó a corta distancia sobre nuestras cabezas, pudimos notar la rara estructura de su cuerpo. Sus grandes alas estaban vestidas de plumas parduscas; la cabeza del monstruo parecía a la de la langosta y con ojos tamañamente abiertos y brillante como ascuas, se veía cubierta de algo parecido a grueso y espeso vello, como cerda; mientras que el cuerpo, prolongándose cual al de la serpiente, sólo dejaba ver escamas brillantes, que sonaban como partículas metálicas, cuando el raro animal se replegaba sobre sí mismo.
“La sorpresa se cambió en susto entre los trabajadores, a presencia de un fenómeno tan extraño. Toda la ciencia ornitológica de los buenos mineros se agotó inútilmente buscando el nombre y las cualidades del pájaro descomunal que acababa de pasar, felizmente sin dejar huella. Algunos aseguran haber percibido un detestable olor en esos momentos, un olor parecido al del arsénico cuando se quema. Otros afirman que su olfato no ha sido herido de desacostumbrado modo. Los supersticiosos entienden que es el diablo mismo el que habían visto pasar, a la vez que otros recuerdan haber sido testigos, en esa ciudad, hace años, del paso de un ave monstruo semejante.
“Como el caso es en extremo curioso, hemos creído deber participárselos, ahorrándonos sobre él comentarios inútiles, pues a la verdad no podemos explicarnos satisfactoriamente lo que hemos visto por primera y quizás por última vez en nuestra vida. ¿Será por ventura que en el desierto o en las cordilleras, la naturaleza se complace en dar vida y guardar por largos años en la soledad esas creaciones deformes, que emprenden el vuelo al través del espacio cuando sus fuerzas lo permiten, sin más objeto que el de transportarse a otras regiones donde las asalta la muerte y el suelo guarda sus esqueletos para confusión de los sabios, que al encontrarlos creen hallar restos antidiluvianos? (4)

En Copiapó, Chile. Julio 1868. Una extraña "construcción aérea" provista de luces y emitiendo ruido de motores sobrevoló a baja altura esta población. Sus habitantes la describieron también como un gigantesco pájaro cubierto de grandes escamas que producía un ruido metálico. Aunque no fue en realidad un aterrizaje, es el primer caso de observación a corta distancia de un objeto desconocido a escasa altura del siglo XIX. (5)

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Antes de finalizar el año una auténtica danza de desconocidas estrellas se vio sobre la ciudad de Copiapó. “El Constituyente” entregó esta vez una crónica que transcribo para conocimientos de todos, puesto que es poco conocida en su totalidad.
“Ocurrencias. Recogíamonos poco después de la una de la madrugada. El cielo estaba completamente despejado. Las estrellas brillaban en el azul más hermosas que de ordinario. El firmamento parecía como iluminado por una naciente y débil aurora. Dirigiendo nuestra vista hacia esta maravilla del Creador, que quizá no se estima en toda su inmensa grandiosidad por la costumbre de mirarla con ojos profanos, no tardamos en ver que las estrellas filantes o bólidos cruzaban de un lado a otro del horizonte dejando tras sí una dilatada estela pálida luz.
Este hecho nos hizo recordar que semejante fenómeno fue observado el 13 de noviembre del año anterior en Inglaterra y Estados Unidos, con vivo interés.
¿Por qué no habíamos de contemplarlo con ahínco, pues era nuevo para nosotros? Detuvímonos en efecto, y durante horas mas de una hora pudimos ver no menos de cien estrellas filantes, cruzando todas de oriente a poniente, recorriendo una casi todo el horizonte visible, en línea recta, sólo cuatro o seis en sentido opuesto y con muy corto curso, y otras tantas cuya cauda luminosa era un poco curva. El foco de esas exhalaciones se divisaba no mayor que lo que se divisa una estrella de tercera o cuarta magnitud, y la estela que dejaban era como una cinta inmensa de color caña que se extendiera con celeridad eléctrica en muchos grados de la esfera celeste.
Hacia las dos y media de la madrugada la bruma entoldó la atmósfera, y aunque ya no se ofrecían los bólidos con la frecuencia que al principio, nos fue imposible averiguar si el fenómeno continuó.
La siguiente parte del relato es especialmente interesante: Cuando comenzamos a contemplar este hermoso espectáculo meteorológico, las estrellas filantes se deslizaban hasta tres o cuatro por minuto, ya a la derecha, a la izquierda o sobre el cenit del lugar que ocupábamos. Algunas parecían no cruzar ni a doscientos metros del suelo”. (6)
El diario “La Mañana (Talca, Chile) el 16 de febrero de 1916, informaba que en la tarde del día anterior se observó un aterrador bólido de fuego en el cielo, en dirección poniente a oriente, dejando una llamarada blanca que se mantuvo suspendida en el cielo.
Al principió se interpretó el incidente como el estallido de una granada de fuego, un cohete y hasta se creyó que podría haber sido un aeroplano que se había incendiado en las alturas. Pero todas las hipótesis se derrumbaron pues la misma información señalaba que el fenómeno, “una prolongación blanca en forma de nebulosa”, se pudo ver desde San Fernando hasta Talcahuano. El articulista agregaba que el temor que hubo en la población “no es para describirlo” produciendo algún trastorno en la atmósfera, ya que el cielo completamente limpio se cubrió de nubes media hora después del avistamiento. Al día siguiente el mismo diario publicaba un despacho proveniente de Buenos Aires, que indicaba que en la ciudad de San Rafael se había observado un extraño fenómeno celeste, indicando: “El meteoro dejó una estela blanca de gases que se mantuvo visible hasta entrada la noche, observándose como una mancha plateada en el firmamento hasta las primeras horas de la madrugada”. (7)
Alrededor de 1975 fue descubierto un documento denominado "Memorandum Book of Fred Wm.
Birmingham, the Engineer to the Council of Parramatta A machine to go through the air. A.D. 1873." El trabajo fue desarrollado por un equipo de hombres, coordinado por el señor T.V. Homan (actualmente fallecido), uno de los primeros miembros del UFOIC. En apariencia el documento, que no tiene fecha de edición fue preparado en la década de los 50.
Si hemos de creer en el Memorandum en la noche del 25 al 26 de Julio de 1868 Parramatta, Australia recibió la visita de la más extraña máquina capaz de volar por los aires. Incluso se refiere a que esa especie de Arca voladora habría aterrizado en pleno parque de la ciudad pudiendo el ingeniero ascender y dialogar con el piloto "un espíritu" quien le enseñó curiosos documentos.
Más allá de la realidad o no de este curioso episodio es interesante señalar la proximidad temporal de ambos eventos. (8)

El libro del señor Agustín del Castillo, Subteniente de la Marina Argentina, cuenta el siguiente acontecimiento: "…a medianoche cuando todos nos habíamos entregado al reposo, fuimos despertados por la claridad de un resplandor inmenso que avanzaba hacia nosotros y que obligó a nuestra tropilla a concentrarse al fondo del cañadón (una especie de quebrada), era un fuego enorme, que avanzaba desde el interior impulsado por una brisa recia del Oeste, que tomando cada vez más cuerpo, venía devorando todo, ora descendiendo los valles, ora escalando cerros altos, despertamos con sobresalto y abandonando nuestros duros lechos, constituidos por las monturas subimos a la cresta de un mogote vecino, desde el que pudimos contemplar un imponente, estupendo y bello panorama. El fuego abarcando una zona de varias leguas presentaba las más caprichosas figuras, a cada momento se las veía cambiar de aspecto y también cambiar de forma, como si fueran las de un inmenso calidoscopio agitado por una mano gigante. Esto fue observado el 4 de febrero de 1887 en la zona del Paine, cerca de Lago Sarmiento y río de Las Chinas.

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Agustín del Castillo cumplía una misión del gobierno argentino, de ir a ver los límites con Chile, por esta razón se encontraba en la zona de Los Baguales en la región del Paine. (9)
Los OVNIS y la Segunda Región tienen una larga historia en común aunque no existe claridad de cuando ocurrieron los primeros avistamientos pero si se conoce que tienen una data de hace más de cien años.
El primero de ellos aconteció el 6 de abril de 1914 a eso de las 21:20 horas. “Se vio en el cielo el paso de un hermoso bólido de color rojo amarillento” El reporte asegura que el objeto en forma de ferrocarril estaba dividido en cuatro partes de mayor a menor, su velocidad era relativamente lenta y se desplazó en dirección al noreste hasta perderse en el firmamento. Lo más interesante de este informe es que indica “que bólidos de esta clase no se habían observado en estas regiones desde hacía más de veinte años, es decir, ya en 1894 existían antecedentes de la presencia de Objetos Voladores No Identificados. (10)
El arqueólogo Alberto Medina Rojas proporcionó a la "Revista del Domingo" un relato que considera digno de tomarse en cuenta por estar "incontaminado por la psicosis colectiva" de esta época. Fue hecho por el marino chileno Agustín Prat a principios de siglo, mucho antes que llegaran a Chile aviones y otros inventos "voladores" del hombre. Agustín Prat, Segundo comandante de la escampavía "Huemul" de la Armada -muerto el 23 de abril de 1951-, escribió en una fecha no precisada, a principios de siglo, una carta a un amigo don Fernando Setit -de quien no conocemos más antecedentes-. Esa carta fue reproducida en el libro "Chiloé y los chilotes" de Francisco J. Cavada y su texto, en la parte que se refiere a la observación de extraños objetos voladores, es el siguiente:
"A las 3 horas 45 minutos AM. del domingo 8 del mes en curso, después de haber soplado un fuerte viento Norte y estando la mar tranquila, bajo un cielo chubascoso, fui avisado por el timonel de guardia, capitán de altos Thompson, que se acercaban en dirección a nuestro buque dos luces grandes blancas (como de un farol cada una) despidiendo llamaradas a intervalos y que parecían de algún remolcador que venía al costado en busca de auxilios.
Como me demorase un poco, el marinero corrió nuevamente a avisarme, diciéndome que las encontraba, se acercaban muy rápidamente y que su tamaño, a la vez que grande, era poco común; por lo que ya no creía fuese un remolcador pues lo distinguía bien claramente, que venían como suspendidas en el aire a una altura no menor a un metro y sin verse embarcación alguna.
"Seriamente inquietado y creyendo sucediese alguna desgracia, iba ya a salir a cubierta cuando percibí que por la claraboya de mi camarote entraba una gran claridad que lo iluminó a tal punto que parecía que se incendiaba. De un salto me puse en cubierta, llegando hasta el costado de babor, en donde encontré al timonel Thompson y al fogonero Antonio Rojas, de la máquina, que señalaban, llenos de estupefacción, cómo avanzaba una gran luz blanca, de llama de algo más de un metro de superficie, suspendida a una distancia igual más o menos del agua. Extrañado a mi vez, corrí a buscar unos gemelos (anteojos) para cerciorarme mejor, volviendo cuando ya la luz se había alejado del costado, sensiblemente presentándose a mi vista no ya una, sino dos que se separaban a momentos de un modo brusco para reconstituir después una más grande y sola, ésta avanzando siempre con una velocidad no menor de siete millas en su mínimo y quince en su máximo. Así se dirigieron a las carboneras de "Punta Arenas" (Ancud) que posee el Gobierno, y en ese lado de la playa permanecieron largo rato, emprendiendo de nuevo vertiginosa marcha por espacio como de una hora, para después desaparecer completamente después en dirección a Punta Ahuí y probablemente afuera.
"Esto fue visto también por el carpintero del buque, Gregorio Carmona, que entró de guardia a las 4 AM., y por el fogonero Rojas, de la máquina.
"Una vez que hubo clareado el día, ya no se divisó nada, por lo que se suspendió la observación." (11)

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OVNIS ESTRELLADOS EN CHILE


Gracias a la gentileza del investigador de Santiago señor Rodrigo Fuenzalida de AION pude acceder a más detalles provenientes del diario “La Mañana” (Talca) de 16 febrero de 1914 que exponemos a continuación.
Sin embargo el primer registro que se tiene de la caída de un cuerpo aéreo de origen no identificado en Chile corresponde al año 1914, específicamente la tarde del día 15 de febrero de ese año, en la localidad rural de “Chanco”, en la séptima región de Chile. Los antecedentes que se tienen de este incidente son por tres vías. La primera de ellas es la transmisión oral de los lugareños que contemplaron la caída de un cuerpo extraño, y que han comentado a sus descendientes dicho “estrellamiento”. La segunda por testigos que vivieron en la zona y observaron el incidente y aun están vivos como el caso de la señora Juana Andaur de aproximadamente cien años. Ella señala tener claros recuerdos de aquella dramática tarde, en la cual y mientras caminaba junto a su madre, escuchó un estruendo, miraron hacia el cielo, y contemplaron de manera estupefacta como lentamente un cilindro envuelto en llamas y humo, caía sobre un área montañosa provocando un gran incendio. Su testimonio es certificado por la tercera instancia que es la propia prensa local que informó en dos días sucesivos, el extraño fenómeno, aportando para la actualidad interesantes datos complementarios, la nota del día 16 de febrero de 1914 del diario “La Mañana” de la ciudad de “Talca” señalaba: “Fenómeno Celeste. Ayer a las 5:55 P. M. se vio atravesar un bólido, por las alturas celestes, en dirección de poniente a oriente. El luminoso cuerpo no dejó de impresionar a las numerosas personas que lo pudieron contemplar”. Y más adelante señala “La humareda blanca que dejó en pos de si, tardó más o menos quince minutos en disiparse, tiempo en que se mantuvo suspendida sobre el azul del cielo, destacándose perfectamente.” A posterior se especula en la nota de la posibilidad de un cohete de fuegos artificiales, hasta un aeroplano incendiándose.
Un antecedente interesante es que también desde la Argentina se divisó el fenómeno. Inclusive el telegrafista que emitió el comunicado desde Argentina señala en la nota publicada en “La Mañana”, pero del 18 de febrero de 1914 que el cuerpo dejó “una larga estela blanca de gases que se mantuvo visible hasta la entrada de la noche, observándose como una mancha plateada en el firmamento hasta las primeras hora de la madrugada”. En el párrafo final señala “Presúmese que este gran aerolito cuyo efecto luminoso habría sido sorprendente si la hora en que se le observó hubiera sido más avanzada, ha caído en territorio Chileno, o en el Océano Pacífico” (12)

Otra referencia de este caso fue publicada años más tarde donde se daba cuenta de lo siguiente:
“…… Un científico chileno ha estado en esas áreas misteriosas y no ha llegado a ninguna conclusión definitiva. No aprueba ni rechaza el enigma.
Es Reinaldo Börgel Olivares, profesor de Geografía Física en la Universidad Católica y en la Universidad de Chile –graduado en la Universidad de Estrasburgo, Francia en Geografía Aplicada- y que se desempeña además como Coordinador de Investigaciones en el Instituto de Geografía de la Universidad Católica de Chile.
… Contó Börgel que, sin embargo, tiene muchas referencias de lugareños y otras dos a las que da particularmente gran solvencia y seguridad.
"Hace 70 años en una localidad al sur de Chanco, en la región costera del río Maule, una niña, acompañada de su padre, sintió un gran ruido en el aire en tiempos que no había aviones (los primeros aparatos de guerra llegaron en 1916). Luego apareció algo así como una nave en forma de huso de considerable tamaño; cruzó el cielo y se fue a enterrar a un cerro, que yo he ido a ver y que está formado por acumulación de arena". La niña de hace 70 años, es Juana de Aguilera, suegra del profesor Börgel, quien conversó con LA TERCERA después de esta declaración:
"Yo había ido con mi padre -dijo- al final de una trilla a yeguas. El día estaba muy claro y el cielo limpio; de repente sentí el estruendo y observé que el cielo se puso rojo.
-¡Mira papá, se está quemando el cielo!, le dije. Y apareció aparato, que era como una viga".
Recuerda la señora Juana, que el fenómeno ocurrió como a las 4 de la tarde y que cerca de donde estaban, un grupo celebraba un matrimonio con un picnic. "A todos nos dio tanto miedo, que se terminó la fiesta y ellos y nosotros nos fuimos a nuestras casas". (13)

Al diario “La Segunda” llegó una carta con una primera historia acerca de un Encuentro Cercano del III Tipo según la clasificación Hynek en la localidad Ventanas, el 20 de enero de 1927 y que entregamos in extenso a continuación.
“En primer lugar me a permitir no dar mis apellidos y otras referencias, porque sencillamente me sólo mueve a escribir la presente una narración de lo que a mí me acaeció hace cincuenta años, con el único objeto de entregar un dato más, en lo que acontece con los llamados OVNI o platillos voladores, que según dicen, andan por todas partes.
Esto me sucedió en la playa de Ventanas de Quintero en el día 20 de enero de 1927 a las tres horas de la madrugada. Yo había pasado por la Base Naval de Quintero y llevaba cuatro kilómetros de recorrido después de la localidad de Loncura en mi camioneta Ford, cuando la subida de la marea me obligó a subir a la parte más alta de la playa y resignarme a pasar, hasta que el agua volviera nuevamente a bajar. Yo dormitaba semi sentado en una pequeña duna de arena cuando me sobresalté al sentir a mi lado la presencia de un ser extraño que permanecía parado delante de mí y que me llenó de pavor dejándome paralizado y fascinado ante lo que jamás había visto y nunca jamás volvería a ver en mi vida y que menos lo contaría porque nadie me creería, además que después pensé que yo había estado loco por todo ese momento que duró el acercamiento de ese ser extraterrestre, porque sí, en realidad por sus palabras en perfecto idioma castellano me lo dio a entender.
Le miré el rostro. Ya no creía ya que era un animal ni persona alguna. Quedé asombrado por sus apariencias físicas, un poco más de un metro de estatura. Su cuerpo incluyendo cabeza constituían una estrecha e impenetrable malla metálica opaca; en donde debía ir la cara existía una especie de máscara con una circular abertura que brillaba con una luz pálida, semejante a la luz que despiden los signos de las computadoras modernas.
-No temas de mí –me dijo- con una voz muy suave, no te causaré el menor daño. A veinte metros tengo mi nave en la cual me espera mi compañero: yo te podría llevar, pero no nos interesa; sabemos todo lo de este mundo desde hace millones de años. Nosotros venimos de un planeta cercano a la Tierra y vivimos en el interior de él, poseemos todo los conocimientos científicos que ustedes no están en condiciones de entender. Lo único que no podemos saber es lo que viene en el porvenir, porque ello depende de muchas mentes que actúan por su cuenta. Siempre visitamos la Tierra; nos cuesta muy poco hacerlo, pero no podemos vivir en ella. Solamente el calor del Sol nos mataría.
-No tenemos ojos ni vista por consiguiente, ni orejas ni oídos porque estamos dotados de procedimientos muy especiales. Nuestra alimentación es nula, ya que depende de la energía nuclear, ésa que ustedes están recién estudiando a través del átomo. Lo que para ustedes es el cerebro, es para nosotros unas células especiales capaces de conectarse con centros comunes de billones de células que constituyen un archivo, que se ha ido formando a través de miles de millones de años. Carecemos de sentimientos y pasiones. No nos interesa estudiar nada de Uds., ni menos darnos mucho a conocer en este planeta por varias razones y cálculos. Si hacemos continuas excursiones de noche solamente, por el lado que no nos afecte el Sol, es por si tuviéramos que evacuar la parte en donde vivimos. Somos en total cinco mil y nos reproducimos controladamente por medios químicos y físicos y mediante la intervención de hembras especiales.
-Esa nave que Ud. ve, se mueve, se traslada mediante energía atómica combinada con la atracción magnética y de gravedad de los planetas Tierra, Sol, Luna y otros según ubicación, todo ello mediante aparatos instalados en la nave y en las bases nuestras que nos dirigen.
Yo no me movía ni de terror ni de asombro, al bajar la vista a sus pies noté que éstos eran cuadrados por un metal incandescente y los brazos ya que no se les veían las manos eran tan cortos que cruzados sobre su pecho apenas se topaban. Me dejo en el suelo una cinta enrollada que extrajo de una parte de su cintura, que yo ni siquiera atiné a guardar. El monstruo se alejó hacia la nave pero de repente se volvió y exclamó ¡No trates de seguirme porque nosotros tenemos la velocidad de la luz! ¡Vacío!
Se introdujo ese fantasma en la nave, lentamente en su interior una opaca luz se fue haciendo cada vez más intensa, no se oía un solo ruido, lo único que noté que tenía la forma como cilíndrica y que en ambos extremos se habían formado algo así como unos cortocircuitos de color azul violeta. No demoró un segundo en desaparecer de mi vista. Me quedé tan aturdido con esa aparición que corrí hacia mi camioneta y emprendí veloz carrera sin acordarme que la marea todavía y que corría el peligro de hundirme en la arena.
Después vine a acordarme de la cinta que seguramente más tarde arrastró el agua. Pensar que si la hubiera tomado y guardado, hoy la podría haber vendido en millones, ¡Hoy que me mantengo apenas de una pensión de empleado particular!
Saluda atentamente a Ud. sin más comentarios. Y si no conté nunca este episodio, ni siquiera a mi familia, porque me habrían creído loco o que estaba ebrio esa noche, es porque a lo mejor no estaría vivo hoy.
Ahora estoy viejo y no tengo nada que perder, todo lo contrario. Me saco con contar este episodio un peso de encima, algo que me marcó casi toda mi vida”.
Saluda atentamente a Ud.
Peter. Carnet 6072411 – Santiago. (14)


"La información que dimos el sábado sobre la similitud que presentaba el fenómeno celeste observado en el Golfo de Penas y que consistía en un cuerpo esférico, luminoso y rojo con la "bola de fuego" de que habló el sismólogo R. P Gun-Bayer en un estudio sobre los fenómenos eléctricos nos ha traído descripciones de apariciones nocturnas análogas en el mar observadas en otras ocasiones.
Y es así como un marino de la Armada Nacional, hoy retirado, nos ha descrito la presencia de un fenómeno análogo a fines de abril o principios de mayo de 1934 observado desde la corbeta - escuela "General Baquedano" una noche que, en viaje desde Juan Fernández al Estrecho de Magallanes por fuera de los canales pasaba precisamente frente al Golfo de Penas.
Nuestro informante era el oficial de guardia de la "Baquedano" en aquel turno entre las 12 de la noche y las cuatro de la madrugada. Iba la corbeta navegando a la vela sobre un mar pesado. La noche era a veces de neblina y otras de llovizna. El fenómeno se vio en el cielo hacia el este o sea hacia la costa. El centinela de popa gritó primero: "¡Luz en aleta de babor"! El cuerpo era grande y luminoso y cambiaba de color, un minuto después el centinela gritó por segunda vez "¡Luz en cuadra de babor!" Lo que demostraba que el cuerpo esférico avanzaba más rápido que la nave.
La tripulación de guardia miraba el fenómeno. Se despertaron los tripulantes que dormían de reserva al pie de los palos. Se dispuso que un oficial tomara con el sextante la ubicación del cuerpo celeste, que ya pasaba del rojo al amarillo, al azul, al verde, al blanco y luego repetía los diferentes colores.
Se había avisado al comandante. El centinela daba el tercer aviso: "¡Luz en amura de babor!". Ya casi toda la tripulación estaba sobre cubierta mirando silenciosa el fenómeno celeste.
Rompió el silencio la voz inquieta de un marinero chilote: "¿Será el Caleuche?". (15)

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El cuerpo misterioso seguía avanzando hasta desaparecer. Su visión había durado más o menos cuatro minutos.
El oficial de guardia, después de oír la cuenta del que había hecho cálculos con el sextante, hizo la anotación correspondiente del hecho en la bitácora de la "Baquedano" libro que debe encontrarse hoy archivado en el departamento correspondiente de la Marina.
La "Baquedano" seguía su viaje a la vela sobre el mar pesado de esa noche bajo un cielo neblinoso y a veces bajo la llovizna. (16)

"Lo curioso, sin embargo, es que estas observaciones (que comprenden incluso aterrizajes) se producen invariablemente en la zona comprendida dentro de un triángulo que tiene sus vértices, respectivamente, en un punto situado entre el Rano-Raraku y la península del Poike, la bahía de La Pérouse, y un cerro llamado Pui. Dentro de este triángulo han tenido lugar todos los sucesos ufológicos que he podido recopilar, salvo dos casos marinos. El primero tuvo por testigo nada menos que al propio padre Sebastián Englert (sólo le faltaba esto al buen capuchino: haber visto platillos volantes, para terminar de "caer en desgracia" entre los círculos doctos, sesudos y conservadores) desde Hanga Roa y en el año 1935 o 1936 (mi informante Ruperto Vargas, no pudo precisar el año, pero el padre Sebastián se lo refirió personalmente).

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El fenómeno observado consistió en la caída al mar, en pleno día, a moderada velocidad y a unos tres kilómetros de la costa, de un objeto desconocido que levantó una gran ola". (17)
Reproducimos a continuación lo señalado por el diario “Las Últimas Noticias (Santiago, Chile) 6 de agosto de 1952, donde se publicaban las declaraciones de un jefe del Ejército que contaba (debido a unas apariciones de ONI en 1952) que el 10 de julio de 1946, con motivo de un acto en conmemoración del "Combate de la Concepción, le correspondió pronunciar una alocución patriótica en el Regimiento Granaderos, a las 11,45. Notó que todos los oyentes tenían la vista fija en el cielo. Al finalizar, se unió a ellos y vio que se trataba de un objeto color rojo-anaranjado que estaba ubicado en dirección al océano (Oeste) y que parecía girar sobre sí mismo. Afirmaba que no se trataba de Venus ni de nada parecido. Desapareció después de una hora, luego de lo cual se nubló. (18)

La oleada de 1947 cubrió el centro sur de las ciudades tales como Valparaíso, Santiago, Temuco, Valdivia, Osorno, Frutillar y Puerto Montt señalaron los medios periodísticos que en el 50% de los casos lo divisado era un objeto circular, otras triangular y ovalado. Cerca del Parque Cousiño, hoy Parque O’ Higgins lo divisaron a 300 metros de altura. El Observatorio El Salto, observó más de 15 avistamientos, posiblemente "discos voladores". (19)

"Las Lágrimas San Lorenzo" (Fenómeno que se apreció en 1834, 1837 y 1838).
Estos son Meteoros inflamados que podrían estallar y lanzar verticalmente hacia la Tierra los fragmentos a manera de cohetes cuya ruptura en la atmósfera hace variar el curso de su trayectoria de descenso en el espacio, provocando ascensiones por la resistencia atmosférica, llamadas de esta forma. "Las Lágrimas San Lorenzo" fueron fenómenos considerados como anómalos en su oportunidad. Hoy se sabe que son fenómenos naturales. (20)

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Der. Grabado Leonidas (1833) Izq. La misma visión en las cataratas del Niágara (21)

REFERENCIAS:
1. Gandarillas, Manuel, ¿”Sabía Ud. qué en tiempos de Carrera y O’Higgins, ya existían los Platillos Voladores”? Revista "En Viaje" (Santiago, Chile) Nº 268, febrero 1956, pg. 15.


2. Graham, María, "Diario de mi Residencia en Chile, en 1822". (Editorial del Pacífico, Santiago, 1953), pg. 224.


3. Prado, Juan Guillermo, Revista "Conozca Más" (Santiago, Chile) Año 11 Nº 10, Octubre 2000), pg. 66.


4. El Constituyente (Copiapó, Chile), “Esto es Cuento”. 18 marzo 1868, Año VII Nº 1853 pg. 2 Col. 4, pág. 3 Col. 1.


5. Fort 638; Anatomy 11; Jacques Vallee, "Pasaporte a Magonia" (Editorial Plaza y Janés. España. Primera edición, noviembre 1976), pg. 267.


6. El Constituyente (Copiapó, Chile) Ocurrencias. 14 noviembre 1868. Año VII, Nº 2050, pg. 2 Col. 4; Revista Conozca Más (Santiago, Chile) Prado, Juan Guillermo. Año 11 Nº 10, octubre 2000, pgs. 64-71


7. Revista Conozca Más (Santiago, Chile) Revista Conozca Más (Santiago, Chile) Prado, Juan Guillermo. Año 11 Nº 10, octubre 2000, pgs. 64-71


8. http://www.ufoevidence.org/documents/doc1594.htm


9. Del Castillo, Agustín. “Exploración al interior de la Patagonia y costas del Pacífico” (Buenos Aires, 1889)


10. Reportajes del Sábado. El Mercurio (Antofagasta, Chile), 13 septiembre 2003, pg.3


11. Cavada, Francisco J. "Chiloé y los chilotes" (Imprenta Universitaria, Santiago, 1914), pgs. 94-95; Crónica de Arturo Fontecilla Larraín, escrita para "Revista Católica" Nº 179, sábado, 2 de enero de 1909 y “Los Invasores en Chile” 'Revista del Domingo' del diario "El Mercurio" (Valparaíso) 7 julio 1968, pg. 14.


12. Diario “La Mañana” (Talca, Chile) 16 y 18 febrero 1914.


13. Valenzuela, Orosmel. “Extrañas pistas hacen suponer que existen “bases de OVNIS.” La Tercera de la Hora" (Santiago) lunes, 6 de noviembre de 1978.


14. “Vio un OVNI el año 1927. Diario "La Segunda" (Santiago, Chile) sábado, 4 de junio de 1977, pg. 6.


15. Navío fantástico propio del folklore de la Isla de Chiloé y regiones del sur de Chile.


16. “En 1934 la “Baquedano vio en el Golfo de Penas la “Bola de Fuego” Diario “El Mercurio” (Santiago, Chile), 13 febrero 1950, pg. 4


17. "Operación Rapa Nui". (Antonio Ribera. Editorial Plaza y Janés. Primera edición 1989, España), pg.144.


18. Recopilación de los grupos DIOVNI y UFO CHILE y publicado en el libro "Platillos Volantes en Iberoamérica y España" (Antonio Ribera, Editorial Pomaire. 1968) pg. 338.


19. Diario "La Nación" (Santiago, Chile) fecha 12 de julio 1947; Revista "Ercilla" (Santiago, Chile) julio de 1947; "Ultima Hora" (Santiago, Chile) viernes, 18 de julio 1947 y "Las Ultimas Noticias" (Santiago, Chile) lunes, 25 de agosto 1947.


20. La Nación (Santiago, Chile) 12 julio 1947, pg. 1.


21. Imagen tomada de la Página Web http://www.smv.org/ethyl/perseids.html y Edmund Weiss: Bilder Atlas der Sternenwelt (1892)

EN BUSCA DEL "HOMBRE DE COBRE”

EN BUSCA DEL "HOMBRE DE COBRE

BOLETIN MINERO DE LA SOCIEDAD NACIONAL DE MINERO (SANTIAGO, CHILE) Nº 1183

Por Rosario Rozas

En una vitrina del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, frente a Central Park, se encuentra el hombre de cobre. Se cree que fue un pirquinero aimará -uno de los primeros mineros del norte desértico- que sufrió un accidente en la mina mientras trabajaba, alrededor de los años 400 a 600 después de Cristo.

El azar quiso que este hombre de cobre no permaneciera para siempre en el olvido, escondido en una pequeña mina junto a sus herramientas y enseres personales. Fue en octubre de 1899, cuando en una pertenencia minera conocida como La Restauradora, un grupo de trabajadores que efectuaban un rajo, se encontró con este cuerpo al caer desmoronado un pedazo del cerro en que escarbaban. Obviamente se trataba de un minero indio, muerto mientras trabajaba. Pero ya en esos años de la incipiente Chuquicamata, llamó la atención el estado de conservación poco usual del cuerpo: sin encogimiento de brazos, piernas y manos y su intenso color verdoso. Desgraciadamente, nadie anotó detalles de este descubrimiento, como el tamaño, largo y profundidad del túnel en que se encontraba o las herramientas y objetos que estaban directamente asociados con él.

Con su hallazgo, empezó la historia de este hombre de cobre, sus exhibiciones y peripecias por Chile y el mundo, que no estuvieron exentas de disputas y peleas. Primero fue el tema de la propiedad, ya que la mina en que se encontró el cuerpo pertenecía a un señor Matthews, que la tenía arrendada a un francés de apellido Pidot. El primero alegaba que sólo había arrendado la mina y no a los mineros y el francés reclamaba que la momia era mineral, ya que contenía casi un 1% de cobre. Reconociendo de inmediato su valor, Edward Jackson -uno de los primeros norteamericanos que llegó a trabajar a Chuquicamata- intentó comprarla en 500 pesos, oferta que fue rechazada. Tiempo después y asociado con el minero Toyos que la había conseguido por mil pesos, empezó la exhibición del hombre de cobre; primero en Antofagasta, luego en Valparaíso y Santiago. Pero como nunca vio ganancias decidió venderla.

La sociedad Torres y Tornero la compró en 15 mil pesos, cifra que pagarían en tres meses, hecho que nunca ocurrió. Así y todo, el minero indio viajó a Estados Unidos y fue presentado en la exposición de Buffalo. Cuentan que también formó parte de un circo que exhibía rarezas... como había que pagar los gastos de estadía, intentaron sin éxito vender esta momia, que ya en esos años llamaba la atención. Se endeudaron. Finalmente el hombre de cobre, patrimonio cultural de Chile, fue embargado por la casa Hemenway & Co. de Nueva York. No se sabe bien cómo, pero el año 1905 J.P Morgan la donó al Museo Americano de Historia Natural, donde se encuentra hasta el día de hoy.

Cuando el hombre de cobre fue descubierto, el depósito se trabajaba solamente para obtener atacamita. Los procedimientos mineros de esa época se realizaban principalmente con herramientas de hierro, harneros, explosivos y lo que permitía los medios de transporte. Chuquicamata no era más que un campamento con seis chozas pequeñas (ver fotos). Existían varias minas, con una sola polea sobre la apertura del socavón, un yunque, una pequeña fragua con fuelle y varios harneros con los cuales se separaban los trozos de atacamita, un hidrocloruro de cobre de gran valor por ser de fácil de reducción. Y fue de sales de atacamita de lo que se impregnó el cuerpo de este minero, en un proceso natural único, que lo hace diferente a cualquier otra momia existente. De ahí el interés que despierta entre los expertos.

UN SUEÑO QUE SE HACE REALIDAD

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Mónica Cavallini Richani

Probablemente si el hombre de cobre despertara hoy de su sueño de 15 siglos, hablaría en inglés. Poco después de su hallazgo fue trasladado a Estados Unidos, donde se encuentra en una vitrina del Museo Americano de Historia Natural, en el área dedicada a la cultura andina. Pero este pirquinero de nuestro norte es testigo único de la minería pre hispánico, ejercido desde tiempos remotos por los primitivos habitantes del norte del país.

Quizás por eso mismo, hacía tiempo que había intención de mostrarlo en nuestro país, de contar su historia. Y fue gracias a un sueño de Hernán Hochschild que se emprendió esta aventura. Aventura que Mónica Cavallini, Gerente Corporativo de SONAMI, llevó a cabo, concretando en menos de un mes, lo que nadie había conseguido en años: contactó personalmente al Decano del Museo Americano de Historia Natural, viajó a Nueva York, se reunió con expertos y acercó a Chile a este hombre de cobre.

¿Cómo nació el buscar al hombre de cobre?

Hernán llegó una mañana con la idea de que había que traer al hombre de cobre a Chile. Dada la proximidad a dejar la Presidencia de SONAMI y en un conflictivo año para el sector, pensó que sería muy significativo contar con este "primer" minero para ofrecérselo al Presidente Lagos como signo de unión entre las entidades públicas y privadas que conforman el sector minero. Era un sueño, y como tal tenía claro que las probabilidades de éxito eran bajas, sin embargo me encantó con el desafío.

¿Por qué es tan importante?

Porque es el primer minero nortino del que tenemos conocimiento. Este hombre de cobre representa los inicios de nuestra minería. Es el primer PEQUEÑO MINERO, un símbolo para toda la minería: pequeños, medianos, grandes, privados y estatales. Y es también el más fiel exponente de la grandeza del pasado, presente y futuro de este Chile minero, que nos ubica hoy como primer productor de cobre del mundo. Pero además, el hombre de cobre es sumamente importante porque es único en su especie -no hay otros cuerpos de que se sepa que hayan pasado por este proceso de momificación, si es que así podemos llamarlo- dado que según los expertos no es una momia si no que es más parecido a un fósil. Las sales lo secaron; la tremenda sequedad del ambiente logró que el proceso de secado fuera tan rápido que el cuerpo no perdió sus formas y el cobre, bactericida natural, lo conservó en estado excepcional durante todos estos siglos.

¿Y cómo llegó a él?

Empecé mis gestiones a través de terceros y al no tener éxito, decidí llamar directamente al Museo y comunicarme con Craig Morris, su Decano. En el primer llamado, se limitó a escucharme; la segunda vez, él me expuso todas las barreras y dificultades con las que se enfrentaría el proyecto, pero a la vez mostró una cierta apertura a la idea, al mencionarme la posibilidad de estudiar el tema como parte de su plan 2005. Esperé un tercer llamado para decirle que nuestras intenciones eran empezar las gestiones inmediatamente, porque estábamos contra el tiempo, ya que el 2005 teníamos que tener al Hombre de Cobre en Chile. Le expliqué que nuestro proyecto consistía en tres partes: traer la momia en forma de préstamo el año 2005, hacer una réplica para este año y hacer una filmación de la misma fuera de su sarcófago para el mes de Agosto. No me cortó el teléfono, pero perdió la voz por un largo momento y una vez recuperado me dijo en voz muy tenue lo que implicaba abrir la vitrina, mover la momia (situación similar en otras piezas no tan valiosas ni frágiles como la momia en cuestión, tomaron meses y años en concretarse) y que el filmarla al aire libre (es decir sin el vidrio que cubre su sarcófago) era tan complicado como el querer moverla. Pero luego comenzamos a estudiar como sobrepasar las barreras. Él tenía que viajar a Perú, ahí también lo llamé y trabajamos parte de la planificación telefónicamente. Debo recalcar que fue muy gentil y me dio todo su apoyo; ahí me fui a Nueva York, donde aterricé el mismo día de su regreso de Perú. En otras palabras, lo perseguí y lo "molesté" hasta que se rindió.

¿Con qué barreras se encontró?

Si conseguir audiencia con el decano no fue fácil, en Nueva York había que trabajar con el comité conservacionista, el equipo de mantenimiento y cada uno de los sindicatos involucrados. Imagínense que sólo enchufar una luz para filmar, implica negociar con el sindicato de los electricistas y así suma y sigue. Trabajar en el museo y sacar al hombre de cobre de su vitrina, implicaba cerrar un ala completa por lo que negociamos los tiempos de trabajo; pero la negociación más espectacular fue la de los seguros para poder trabajar dentro del museo, que ascendían a la módica suma de 5 millones de dólares, los que conseguí gratis gracias al videista con que trabajé en NY, que me dio los contactos adecuados en un canal de televisión norteamericano, que fue quien nos amparó en su sistema de seguros. También era de máxima importancia conseguir los expertos que realizarían los estudios a nuestro hombre de cobre. No puedo dejar de mencionar a Sergio Rapu antropólogo y arqueólogo de Isla de Pascua que me contactó con el profesor John Loret en NY quién a su vez me abrió las puertas con los científicos del área y así comenzó un cuento de Indiana Jones: conocer a los estudiosos de momias es una aventura en si misma.

¿Cuál es el proyecto?

En primer lugar, traer al hombre de cobre -como préstamo- a Chile. Esto se está evaluando, ya que para su conservación, podría ser muy riesgoso moverlo. También queremos hacer una tomografía computarizada, para con ella hacer una réplica y realizar los estudios científicos forenses, en lo cual ya estamos trabajando y por último, filmar por primera vez esta momia sin los vidrios que la cubren, película que ya tenemos en nuestras manos.

¿En qué condiciones está?

Una de las cosas que se consiguió fue sacarlo de la vitrina y de su sarcófago de vidrio, por lo que la filmación es un testimonio único de su condición. Al parecer está en excelente estado. Tiene un precioso color verde característico del cobre oxidado, que lo hace parecer una escultura de metal. Por lo menos no tiene ningún signo de bacterias o parásitos en su cuerpo que pueda indicar un proceso de putrefacción, lo que habla muy bien del trabajo de conservación y mantenimiento que realizó el museo. Cuando el hombre de cobre fue encerrado en su sarcófago de vidrio, tenía algo de humedad y "parásitos", lo que significa que las celdas de gel, que le aplican bajo su camastro para absorber la humedad funcionan a la perfección. Sin embargo, tenemos que esperar el resultado de los estudios para ver como se mantiene por dentro. El hombre de cobre es totalmente diferente a cualquier otra momia, ya que no fue congelado ni pasó por un proceso de momificación como las momias egipcias: fue el clima seco del norte, las sales de atacamita y el cobre lo que produjeron este proceso natural de fosilización y preservación. A pesar de haberse "secado" el cuerpo no perdió sus formas y muestra piernas y brazos redondeados producto de la rapidez con que se produjo la eliminación de humedad. El hecho de que quedara atrapado en un socavón de minerales aseguró su conservación, ya que se impregnó de cobre, bactericida natural que evitó su putrefacción.

¿Se harán estudios de él?

Era de suma importancia conseguir expertos para realizar los estudios necesarios. Uno de los científicos contactados es el egiptólogo y profesor Bob Brier, quién estaba estudiando a la familia Medici en Italia. Entusiasmado con esta "momia única en el mundo", voló a NY y nos está ayudando. El museo está liderando los estudios, sin embargo queremos influir en el directorio del museo para abrir puertas a la comunidad científica que ya ha mostrado signos de curiosidad por este hombre fosilizado por el cobre. Lo importante, es que a través de estos estudios se podrán contestar un sin número de preguntas: ¿cómo es qué se conservó tan bien?, ¿cuál fue la incidencia de las sales de atacamita en su cuerpo?, ¿qué papel jugó el cobre en su preservación?, ¿cómo pudo mantener sus formas en su proceso natural de secado?, ¿qué tipo de vida tuvo?, las enfermedades que sufrió y las que podría haber tenido de haber vivido más (dado que tenemos su ADN), ¿a qué comunidad indígena perteneció?, incluso quienes descienden de él. Se sabe ya, que a la hora de su muerte tenía alrededor de 25 años y que era un hombre fuerte y extremadamente sano. Imagínate que me llamó hace unos días la jefa del laboratorio del museo para contarme entusiasmada que encontraron restos de comida en sus intestinos, eso nos puede entregar mucha información sobre él, su comunidad y su trabajo. Además, el "revivir" al hombre de cobre se ha convertido en todo un acontecimiento a nivel mediático, ya que tanto el canal de TV National Geographic como el diario The New York Times están interesados en contar su historia.

¿Quién más participa en este proyecto?

Antes de partir a NY y ya avanzadas las conversaciones y agendadas las reuniones con Morris, Loret y Brier, ví que realmente nos estábamos acercando al hombre de cobre, entonces le pedí a Hernán que contactara a Codelco -que hacía tiempo estaba interesado en él- en busca de financiamiento, ya que no lo teníamos. Juan Villarzú se embarcó inmediatamente en el proyecto y nos dio todo su apoyo. Jorge Donoso, Director de Asuntos Públicos de Codelco viajo a NY y estamos trabajando el proyecto en equipo. El hombre de cobre es un símbolo no sólo para la minería, sino para todo el país. Si gracias a la minería Chile tiene un inmenso futuro, también gracias al cobre se preservó este hombre, minero como tantos otros, de ayer, hoy y mañana. Él no sólo representa la unidad de todos los que trabajamos en minería, sino que es parte de nuestra historia.

Jorge Donoso, Director de Asuntos Públicos de Codelco:

Participar en las gestiones para trasladar, aunque sea temporalmente, "el hombre del cobre" (como prefiero llamarlo), hacer su réplica y un vídeo que lo acerque a nuestros compatriotas, ha resultado una experiencia interesante y estimulante. Interesante porque me ha permitido conocer más de este minero, que hace siglos atrás buscaba en el cobre el medio para procurarse su subsistencia y para mejorar sus condiciones de vida. Estimulante porque el afán de este minero demuestra que desde hace mucho tiempo nuestro metal principal era el sostén para el desarrollo de muchos chilenos y eso significa que hoy, con mejores tecnologías, procedimientos más seguros y más amigables con la naturaleza, con mayor razón debemos preocuparnos de que siga siendo un sostén en el desarrollo de nuestro país.

Hernán Hochschild, Presidente de SONAMI:

Creo que hemos revivido al hombre de cobre, un patrimonio importantísimo, no sólo para Chile sino para la humanidad. Gracias a las gestiones de SONAMI, se han abierto un sin número de posibilidades, que van mucho más allá de traerlo. Científicos de connotada trayectoria se han embarcado en nuestro proyecto para estudiar a está "momia", única en su especie. En algún momento pensé que el contar con un video de este hombre, fuera de su vitrina, ya era una tarea difícil. Recordemos que su vitrina no se abría desde que entró al museo, ya que las mantenciones se hacen por debajo de su camastro. Las dudas respecto al proyecto eran grandes y nadie pensó que se lograría lo que se logró. Mónica volvió de Nueva York no sólo con una hora de película inédita, sino que con increíbles contactos con eminencias en el tema de momias que querían participar en el estudio; de hecho uno de ellos viajo desde Italia para estar presente al momento de abrir su embalaje de vidrios. Hoy ya estamos trabajando el programa para la realización de la tomografía que nos dará la réplica y la posibilidad de estudiarlo. Chile estará representado por este hombre en connotados eventos científicos y junto a él la historia de nuestra minería. Cuando le pedí a Mónica que investigara este tema, ninguno de los dos pensó que se iba a potenciar de esta manera. Poco antes de su viaje y con los contactos hechos, nos dimos cuenta que el hombre de cobre estaba generando un verdadero interés científico. Decidimos involucrar a Codelco, ya que pensamos que trabajar en equipo era un punto clave y fundamental para el éxito de este proyecto, que en buenas cuentas es de todo Chile.

Fuente: http://www.sonami.cl/cgi-bin/procesa.pl?plantilla=/boletinmensual.html&boletin=1183&nseccion=boletinmensual%3aBoletin%20Mensual%201183

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EL HOMBRE DE COBRE O LA MOMIA DE CHUQUICAMATA 2

EL HOMBRE DE COBRE O LA MOMIA DE CHUQUICAMATA (1899)
HALLAZGO
Corría el mes de Octubre de 1899 en la región que ocupa en la actualidad el complejo minero de Chuquicamata , el arrendatario de la mina “La Descubridora” de propiedad del empresario William Mitchell Matthews, el ingeniero francés Mauricio Pidot dirigía faenas de excavación cuando de pronto se produjo el desmoronamiento de una ladera que dejó al descubierto el cuerpo perfectamente momificado de un indígena en posición recostada que, en apariencia, había quedado atrapado por otro derrumbe dentro del yacimiento mientras realizaba labores mineras. Se encontraba sepultado con un conjunto de herramientas y su cuerpo presentaba una extraordinaria particularidad.
El suelo rico en cobre bruto dejó su cuerpo cubierto de una capa de costra verde, por lo que se le apodó el "Hombre de Cobre", aunque en un principio fue confundido con una mujer. El minero que halló el cuerpo lo retuvo mientras Pidot y Matthews disputaban la propiedad del cuerpo. El inversor galo sostenía que al poseer su cuerpo un 1% de cobre podría considerarse como “mineral” mientras que Matthews afirmaba que era un cuerpo hallado en su propiedad y que nada tenía que ver con la producción minera.
El 22 de Noviembre de ese año, el empresario minero y escritor Edward Payson Mathewson, manager de la Anaconda Copper Mining, de Montana, USA en sus frecuentes viajes por Latinoamérica había recalado en Chuquicamata y fotografiado la momia secundada por William Hogg y John Mc Kenzie.
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E.P. Mathewson en Anaconda, Montana
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Primeras Imágenes de la Momia (Nov. 22 ,1899) E.P. Mathewson
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Primeras Imágenes de la Momia, Norman Walker (1899)
Toribio Medina describe el cuerpo detalladamente: Nótese a primera vista que se trata de un individuo bien constituido, y sus formas en general, la amplitud de las caderas, su rostro, del que ha perdido sólo la nariz, las trenzas del peinado y otros particulares acusan que ese cadáver es el de una mujer. Este hecho, al parecer anómalo tratándose de la faena en que a todas luces se ocupaba, merece alguna disquisición. Señala el autor, sigamos ahora con otros detalles:
Los músculos de los brazos y piernas, apenas si tienen alguna deformación, ocasionada por la presión del derrumbe y de las piedrecillas que se han incrustado en ellos. En algunas partes, especialmente en los brazos, se puede aún distinguir la diferencia de color entre la piel sana y la herida, a tal punto que se creería ver manar sangre de esta última. En la cabeza, que esconde entre sus brazos, se ve la boca contraída, y, según parece, la sangre ha brotado por los oídos; las piernas están recogidas en forma que una rodilla, escurrida bajo la otra, ha buscado inconscientemente la parte carnosa para lastimarse menos.
El cabello, trenzado en varios chapes, y las cejas se conservan perfectamente. Como traje, llevaba a la cintura una tela de tejido grosero de lana de llama, y en los tobillos dos brazaletes de tiras de cuero del mismo animal, con su lana, que se ve teñida de verde, probablemente por causa de la disolución del óxido de cobre.
Dada la actitud que conserva el cadáver, no es fácil dar su medida exacta, si bien se le atribuye la de cinco pies siete y media pulgadas. En todo caso, se puede asegurar, como hemos indicado, que se trata de un individuo grande y bien formado.
Dícese que fue hallado con una cesta pequeña en la mano y que a su lado se encontraron otra más grande, un capacho de cuero, un hacha de piedra y varios martillos del mismo material, atados a mangos de madera por medio de correas de piel de llama.
El estado de conservación en que se encuentra se ha debido, como se comprende fácilmente, a haber quedado sepultado el cadáver lejos del contacto del aire, y a las infiltraciones del sulfato y oxicloruro de cobre (atacamita) de que se compone el cerro en que quedó enterrado”.
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Portada del Folleto de Toribio Medina (1919)
En el momento del hallazgo el señor Edward Jackson se hallaba en forma casual en Chuquicamata e inmediatamente ofreció $ 500 (pesos chilenos) por ella al minero. Este rehusó porque pensó que ésta era propiedad de su patrón, el Sr. Pidot. Le dejó al Sr. Toyos, entonces propietario de la mina “Rosario del Llano” instrucciones para darle hasta $ 1.000 chilenos por ella. Cuando el señor Norman Walter averiguó esto, ofreció $ 2.000 pero su oferta no fue aceptada. El comerciante escocés Walker era uno de los socios de la Compañía de Cobres de Antofagasta (1899-1904), junto con la Duncan Fox y Cía., una importante sociedad inglesa..Fundador en Iquique de la "Casa Walker", dedicada a las actividades mineras y que históricamente se confunde con la "Casa Walker Hermanos" fundada por otros Walker en Vallenar. A Norman Walker se le reconoce ser el pionero y conceptualizador de lo que es hoy Chuquicamata. Fue el primero que intento aglutinar la explotación minera de esa zona, en una sola compañía. Su intento lo llevo a la ruina, obligándolo a asociarse con la mencionada empresa, para finalmente ambos terminar cediendo estos derechos a quienes pudieron llevar adelante este gran proyecto. Posteriormente obtuvo licencia para la construcción de un ferrocarril que conectaría con la línea Antofagasta-La Paz.
Un año más tarde aproximadamente, esto es a fines de 1900, el señor Toyos la obtuvo por $ 1.000, una vez que el Sr. Matthwes y el Sr. Pidot arreglaron entre ellos la disputa sobre si la momia estaba incluida o no en el arrendamiento de la mina.
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Panteón de José Toyos
En una carta enviada al vicecónsul de Estados Unidos en Antofagasta Frank D. Aller, Jackson relata los sucesos con lujo de detalle. Recordemos que Aller (1867-1944) se había graduado en 1892 en el Colorado School of Mines. Posteriormente fue enviado a Chile en 1900 por la empresa American Smelting & Refining Company, retornando a los Estados Unidos en 1918. Sirvió como vice-cónsul entre el 15 de Junio de 1903 hasta el 30 de Junio de 1906.Hasta 1907 prosiguió como agente consular debido a que el viceconsulado dejo de funcionar. Finalmente se trasladó a la costa de Gatico donde presumiblemente se dedicó a dirigir una empresa. Veamos fragmentos de esa misiva:
“Entonces el señor Toyos me la envió con la condición que si yo hacía negocio nos dividiríamos las ganancias. Yo le pagué $ 500 y cuando la recibí en Antofagasta le faltaba un dedo del pie, el cual pienso que alguien cortó en Chuquicamata para guardarlo como recuerdo. La exhibí en mi casa y cuando el Sr. Pérez de Arce ofreció llevarla a Valparaíso para exhibirla, dándome la mitad de las ganancias acepté. Fue exhibida en Valparaíso y en Santiago.
El señor Pérez de Arce que menciona Jackson era nada menos que Hermógenes Pérez de Arce Lopetegui. Vemos su actividad y cómo se vincula con sucesos posteriores.
“Hermógenes Pérez de Arce Lopetegui (*Valdivia, 19 de abril de 1845 - † 26 de agosto de 1902) fue un político y periodista chileno. Sus padres fueron Cosme Pérez de Arce Henríquez y Loreto Lopetegui Mena. Su esposa fue Rosalía Adriasola Martel y tuvo ocho hijos: Guillermo, Rosalía, Luisa, Berta, Delia, Blanca, Diego y Roberto.
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Hermógenes Pérez de Arce
Realizó sus humanidades en el liceo valdiviano. Ingresó a la actividad pública luego de obtener en 1862 el título de preceptor, que ejerció en una escuela en el villorrio del Crucero. En 1865 pasó a ser profesor del Liceo de Valdivia. Fue ministro de Hacienda del presidente Domingo Santa María, entre 1885 y 1886. Entre el 15 de febrero y el 29 de marzo de 1886 fue ministro subrogante de Guerra y Marina.
Elegido diputado propietario por La Laja para el período 1888-1891, tuvo a su cargo el estudio del proyecto de ley sobre la reorganización de la Contaduría Mayor, que fue aprobado durante el gobierno de José Manuel Balmaceda. Fue elegido nuevamente diputado por La Laja al Congreso Constituyente de 1891, y participó en la Comisión Permanente de Hacienda e Industria. Entre 1889 y 1902 fue miembro de la Sociedad de Fomento Fabril.
En 1895, bajo el gobierno de Jorge Montt, sería nombrado nuevamente ministro de Hacienda hasta 1896. En 1891 asumió la redacción de El Mercurio de Valparaíso, transformándose en una de las figuras fundamentales del diario en su época.
Es comprensible entonces que Pérez de Arce vinculado al Mercurio de Valparaíso llevara la momia a esa ciudad, al Oeste de Santiago.
La historia de El Mercurio, el diario en castellano en circulación más antiguo del mundo, se vincula con las vicisitudes de la momia de Chuquicamata.
Entre 1840 y 1842 su propietario fue don Manuel Rivadeneira, quién lo vendió a los empresarios José Santos Tornero, español avecindado en Valparaíso y fundador de la primera librería pública de Chile y José Vicente Sánchez, el 1 de septiembre de 1842. Posteriormente Sánchez se retira de la sociedad, entrando en la propiedad el hermano de Santos, Eusebio Tornero y el conocido industrial y hombre de negocios Matías Cousiño Jorquera. En 1880 es comprado por el acaudalado banquero e industrial Agustín Edwards Ross.
La importancia de estos datos radican en que José Santos Tornero fue el padre de los hermanos Tornero, quienes tuvieron amplia participación en la imprenta y dirección de El Mercurio de Valparaíso.
Su primogénito Recaredo Santos Tornero nació en Valparaíso, el 14 de octubre de 1842, en el seno de una familia de tradición librera y periodística. Realizó sus primeros estudios en el Instituto Nacional de Santiago y en la Escuela Superior de Comercio en París, ciudad de donde regresó en 1860, para dedicarse a la actividad librera en Chile. La empresa de su padre incluía la Librería Española, la imprenta de El Mercurio y el periódico El Mercurio de Valparaíso. Recaredo administró, a partir de 1866, la imprenta y el periódico, en tanto que la librería quedó en manos de su hermano Orestes.
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Imprenta El Mercurio de Valparaíso
Desde 1867 en adelante fue el único editor y director de El Mercurio hasta 1870, año en que conoció a Camilo Letelier, quien se convirtió en su socio.
En 1875, después de nueve años de gestión, vendió su parte del periódico a su socio. Dos años después se trasladó a Europa con su familia; allí adquirió maquinarias que, una vez en Chile, le permitieron establecer la primera fábrica de papel del país. Regresó a Valparaíso en 1880 y estableció una librería y una imprenta en el barrio del Almendral. Al año siguiente, tras la muerte de su hermano Orestes, se hizo cargo de la librería de El Mercurio, dedicada a la edición de libros de enseñanza y obras traducidas del francés. En 1890 fundó el diario liberal El Comercio, que apoyaba la causa de José Manuel Balmaceda. Murió en Santiago el 26 de julio de 1902.
Es así como se encuentran dos personajes de esta historia. Pérez de Arce probablemente contacta a Tornero quién en sociedad con un tal Torres deciden comprar la momia, gestión llevada a cabo por el hermano de Edward Jackson, John Stewart en la suma de $ 15.000 chilenos. Esta suma sería pagada a $ 5.000 de contado y $ 10.000 en tres meses.
Se efectivizó el pago original que Jackson tuvo que dividir con su socio Toyos tal como habían acordado.
La gran jugada perpetrada por Tornero y Torres fue trasladarse a Estados Unidos, dónde a partir del 1º de Mayo se organizaba en Buffalo, New York, la Exposición Panamericana. Si lograban posicionar la momia en medio de esa extraordinaria muestra, sin dudas podrían realizar un excelente negocio.
La Exposición Panamericana era una extraordinaria muestra de Ciencia y Técnica de los países del continente americano. Sin embargo sus reglas y procedimientos eran muy estrictos.
Incluso Chile tuvo un grave problema administrativo porque no cumplimentó los requisitos burocráticos y su ponencia fue denegada. Posteriormente, pedidos del gobierno chileno a través de su representante y Ministro Plenipotenciario en New York Carlos Morla Vicuña, logró que con 30 días de atraso se inaugurara el pabellón de Chile.
“El señor Ministro Plenipotenciario y enviado extraordinario de la República de Chile ante el gobierno de EEUU ha obtenido de dicho gobierno la concesión de que el pabellón de Chile en la Exposición de Buffalo pueda abrirse con un mes de atraso al resto de la exposición, según acaba de comunicarlo a nuestro gobierno”.
Con este retardo la inauguración del pabellón de Chile será el 1º de junio pues como se sabe la Exposición General se abre el 1º de mayo. Nota publicada por El Mercurio (Valparaíso, Chile) 24 de enero 1901
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Carlos Morla Vicuña en 1883
Por tal motivo hemos de afirmar con exactitud que los socios Tornero y Torres partieron rumbo a New York, en Junio de 1901.
Todo hace suponer que ambos tomaron la iniciativa por su propia cuenta imaginando poder hallar apoyo al arribar al país del Norte.
Desde luego que no era una empresa sencilla pues a llegar a la Aduana tuvieron serios inconvenientes para poder pasar el cuerpo.
Indudablemente, ellos no estaban invitados a la Exposición Panamericana, pero como sabemos lograron introducir la momia entre los objetos expuestos en el pabellón chileno.
Hemos de suponer que en la gestión de ingreso a Estados Unidos del cuerpo debe haber intervenido el Cónsul General Federico Antonio Beelen, quien desde 1897 había sido nombrado por el gobierno chileno y el señor Carlos Morla Vicuña, presidente de la delegación y además Ministro Plenipotenciario.
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Afiche de la Exposición Panamericana en Buffalo, New York (1901)
Consultamos los registros oficiales de la muestra chilena editados por J. Tadeo Laso J., quién además había sido nombrado por la comisión en la labor de recibir y catalogar los productos y objetos que iban arribando a la exposición
En ninguna de las páginas de su libro existe la más mínima mención al ingreso de la momia. Por lo tanto debemos asegurar que su acceso al pabellón no siguió la vía oficial, sino que fue ingresada por decisión unilateral del presidente Carlos Morla Vicuña. Es obvio que el resto de los integrantes de la comisión de 20 miembros estaban al tanto de la entrada de la momia, diríamos...por la ventana.
Los antecedentes de Tornero, la trayectoria de su familia, eran un aval más que suficiente como para abrirles paso aún en circunstancia en que los conflictos aduaneros y aún de cancillería estaban a la orden de día.
Consumado pues el ingreso “no oficial” la momia comenzó a ser expuesta en el pabellón chileno y su aparición no pasó desapercibida en modo alguno.
Tal es así que se editó un folleto especialmente para la muestra en el que se promocionaba la pieza chilena. Obra en nuestro poder una copia de la publicación “A Human Petrificación”.
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Folleto Reproduciendo un Artículo de Rudolph Phillippi (1901)
Si bien fue una gran atracción la preocupación iba invadiendo a los socios Tornero y Torres quienes veían que pasaba el tiempo y que su proyecto de vender el espécimen se iba diluyendo. Por otro lado los gastos comenzaban a ir aumentando. Recordemos que al no estar incluidos en la delegación oficial, ellos no contarían con los privilegios habituales de alojamiento y viáticos. Para colmo de males Carlos Morla Vicuña aquejado del Mal de Bright, una nefritis crónica, falleció el 20 de Agosto, en pleno desarrollo de la exposición, a la escasa edad de 55 años.
Con parte del apoyo perdido, Tornero y Torres debían acelerar la venta de la momia, sin embargo como los gastos se incrementaban, el precio también subía.
The Buffalo Historical Museum, The Smithsonian Institution y The Natural History Museum of Nueva York se disputaban la posible compra del ejemplar chileno, pero los delegados de esas instituciones no estaban dispuestos a desembolsar las sumas exigidas por los socios de Valparaíso. Varios artículos de periódicos locales hacían referencia a la pieza chilena y los intentos de los museos de hacerse dueños.
Lamentablemente, el tiempo se dilató y el dinero comenzó a ser un factor de máxima preocupación. Tornero y Torres tuvieron que pedir un préstamo empleando la momia como garantía. En esos tiempos se afirma que la momia llegó a ser mostrada en algún tipo de circo itinerante de curiosidades. El más importante circo era el de Barnum pero indagaciones en los archivos permitieron comprobar que durante todo 1901 y 1902 se hallaba en una gigantesca gira europea retornando al Madison Square Garden recién en Marzo de 1903. Sin embargo, los remolques itinerantes abundaban en la época llevando extrañezas de un punto a otro del país. Lamentablemente, estas exhibiciones por mucho público que acapararan no llegan a cubrir los enormes gastos de los socios.
Existe un panfleto editado con la finalidad de promocionar la exhibición en el que se ofrecen 500 dólares a quien probara que no fuera auténtica.
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Panfleto Estilo Circense Presentando la Momia


Es evidentemente el folleto que se entregaba en los circos de curiosidades instando al público a participar. Curiosamente, se hace referencia a la “autenticidad” debido a que cuerpos humanos petrificados habían sido exhibidos durante años. La mayoría de ellos, desafortunadamente, simples falsificaciones. Para aquellos interesados en este tipo de episodios hemos logrado reunir sin mucho esfuerzo varios casos que incluimos en el apéndice.
Remarcamos que el mismo año de la exhibición de la momia chilena, circulaba una historia atrapante sobre un cuerpo convertido en mármol que según dicen jamás fue hallado porque algún visionario de las curiosidades médicas lo había cargado en su remolque para ser exhibido en los lugares más recónditos del país del Norte.
Como ninguna venta se concretó la empresa financista Hemenway & Co de Nueva York embargó el cuerpo del minero y los socios no tuvieron más que regresar a Chile con pasajes pagados por el cónsul Beelen.
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Augustus Hemenway. El Pie de la Imagen Afirma que Estaba Muy Vinculado al Comercio con Valparaíso
Mientras tanto, en Antofagasta Edward Jackson y su socio Toyos no recibían un centavo de parte de Tornero y Torres. Harto de esperar comisionó a Raimundo Docekal de Antofagasta que debía viajar a los Estados Unidos para tratar de recuperarla. Le entregó un poder para recuperarla, así como $ 500 US. en oro. Lamentablemente, su buque naufragó en el Estrecho de Magallanes, pero él llegó a New York. Desde allí, Jackson recibió varias cartas muy alentadoras. Sin embargo Docekal comenzaba a pedirle más dinero a lo que rehusó de plano. Evidentemente hizo entonces alguna clase de arreglo con el acreedor (Hemenway & Co) canceló los $ 10.000 y debiéndole aún, la vendió sin enviarle jamás un solo centavo.
Es muy probable que el comprador haya sido el conocido banquero y coleccionista John Piper Morgan, quien pocos años después se decidiera a no viajar en el recorrido inaugural del Titanic. El magnate finalmente decidió donarla al Museo de Historia Natural de New York donde aún se exhibe.
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J.P.Morgan
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Museo de Historia Natural de New York (Principios del Siglo XX)
Con anterioridad, el Sr. W. H. Holmes del Museo Nacional de Washington D.C. había comprado en 100 dólares los artefactos, algunos de los cuales se muestran con el cuerpo. Después que el Museo de Historia Natural recibió el cuerpo se hicieron varias tentativas para obtener aquellos utensilios, a fin de que pudiesen ser exhibidos junto con el minero, pero el Sr. Holmes rehusó separarse de ellos.
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William Henry Holmes
William Henry Holmes (1846-1943) fue un destacado arqueólogo, antropólogo y etnólogo que trabajó gran parte de su carrera para el Smithonian estudiando las culturas aborígenes de Centro y Norteamérica
Afortunadamente el señor Edward Payson Mathewson había regalado al Museo Americano de Historia Natural varios martillos y herramientas pertenecientes a la localidad en dónde había sido encontrado el Hombre de Cobre en 1899, que seguramente recogiera cuando fotografió a la momia.
ANALISIS Y BÚSQUEDA DE MATERIAL. REUNIONES Y ENTREVISTAS
Miércoles, 2 mayo 2007. Museo Nacional de Historia Natural. Quinta Normal, Santiago.
Primeramente para reunir antecedentes acerca de la historia del primer minero que sufrió un accidente en las faenas de extraer el cobre de la roca, nos dirigimos luego de una comunicación telefónica con la Coordinadora de Educación en el Museo Nacional de Historia Natural, en la Sala del Cobre, la señora Patricia Araya, quien amablemente acogió nuestra solicitud de apoyo para el trabajo de investigación que nos habíamos propuesto. Ellos tenían la referencia escrita del arqueólogo americano Junius Bird Bouton (1907-1982) “El Hombre del Cobre un Minero Prehistórico del Norte de Chile y sus Herramientas” que habíamos encontrado en el Catálogo de la Biblioteca Nacional y también un video animado de la Momia del Cobre.
En la tarde la señora Araya llamó al señor Harold Krusell a su taller con el cual pudimos dialogar, referirle nuestras inquietudes y solicitar en préstamo para nuestro trabajo algunas fotografías de las logradas por él en su viaje a Nueva York el año 2005.
El encuentro con el señor Krusell se produjo el día martes 8 de mayo.
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Junius Bouton Bird (1907-1982)
Jueves, 3 mayo 2007. Biblioteca de Sernageomin (Servicio Nacional de Geología y Minería) consultamos con la Sra. Clara Castro, bibliotecaria de la institución, la posibilidad de facilitarnos imágenes para publicar en este trabajo, quedó de entregarnos una respuesta.
Días después volvimos a comunicarnos informándonos que teníamos que llamar a Relaciones Públicas de Codelco (Corporación Nacional del Cobre) porque ellos son los dueños de las imágenes.
Jueves, 3 mayo 2007. Biblioteca del Museo Chileno de Arte Precolombino.
La persona que atendió al teléfono señala que hubo una Exposición Temporal “El Arte del Cobre en el Mundo Andino”. “En ese marco se realizó una publicación del Museo cuyo texto fue escrito por el arqueólogo argentino señor Luis González acerca de “La Minería y Metalurgia General en Los Andes”.
“La publicación del señor Bird no pertenece al Museo Precolombino y es la única. Al respecto las piezas y el Hombre de Cobre se encuentran en el Museo Nacional de Historia Natural de Nueva York”.
Le comentamos a la señorita Michelow que el señor Bird se refiere más a las herramientas que rodeaban al minero al momento del hallazgo. Le señalamos que existe un trabajo publicado en 1901 y 1919 por el señor José Toribio Medina. El artículo del señor Bird no menciona mes, solamente dice “1899” y que nos interesaría saber si en la publicación en inglés aparecen otros datos adicionales a la versión en castellano.
Nos comentó que esta edición es anterior a la entregada en 1978 en el Museo Arqueológico de La Serena (Chile) Luego establecimos contacto con la bibliotecaria del Museo, la señorita Isabel Carrasco, quien indicó que en la versión en inglés aparece una sola fotografía del hombre de cobre siendo la única edición.
Martes, 8 mayo 2007. Taller señor Harold Krusell, escultor, ex museólogo del Museo Nacional de Historia Natural de Chile (hoy retirado).
Nos atendió dentro de su corto y escaso tiempo pues en la actualidad trabaja en la elaboración de dos esculturas para el museo de San Pedro de Atacama. Contestó a nuestras consultas referidas a los documentos encontrados en la Biblioteca Nacional de Santiago y el Museo Nacional de Historia Natural en la Quinta Normal.
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La Autora Liliana Núñez con Harold Krusell
Estuvimos en dos oportunidades con el señor Krusell quien hiciera una réplica del Hombre de Cobre que se encuentra en la Sala del Cobre en el Museo Nacional de Historia Natural en la Quinta Normal. Él estuvo en Nueva York tomando fotografías para reproducirla en Chile.
Nos facilitó con muchísima generosidad de su parte, las fotografías captadas del Hombre de Cobre en Nueva York. Comentó también que "los errores del historiador José Toribio Medina” se pueden definir como una forma de hacer ciencia, los errores de uno y otro son por desconocimiento pero no se pueden destacar hechos intencionalmente, los científicos trabajan aprendiendo unos de otros" (sic)
Otra de nuestras preguntas fue con respecto a sí conocía la fecha en que el arqueólogo Junius Bird habría iniciado el estudio del Hombre del Cobre o la Momia de Chuquicamata.
“Esto habría sido aproximadamente en la década de los veinte, él utilizó el Carbono 14 para determinar la fecha de su muerte”. Fue su respuesta.
El señor Krusell afirmó también que solamente arqueólogos americanos estudiaron al Hombre del Cobre.
El señor Krusell exhibió un dibujo extraído de la Revista Chungará y realizado por J. Chacana. Las trenzas del joven pudieron estar ubicadas en el año 500 Tiawanaku.
Otro elemento que genera una discrepancia entre los autores es la fecha del hallazgo. Se afirma que fue en Octubre de 1899 aunque existen documentos que sostienen que se produjo el 22 de Noviembre, sin embargo como hemos afirmado en el capítulo anterior, probablemente esa sea la fecha en que E.P. Mathewson fotografió la momia. Nuestro entrevistado Harold Krusell sostuvo que “no se sabe si es fecha de hallazgo o la fecha en que dieron a conocer la información. No se puede saber”.
Jueves, 10 mayo 2007. Nos volvimos a acercar al Taller de Harold Krusell para devolverle el material facilitado y formular nuestras últimas preguntas.
Hasta ese momento habíamos reunido información en abundancia que había que confrontar y organizar. En un apretado resumen del voluminoso material compilado, que el lector podrá ver detallado en la bibliografía extractamos estas fechas claves:
1912. Una selección de materiales líticos fue ofrecida al Sr. Holmes a cambio de los que él tenía, lo cual acepto este año con lo que se incorporaron a la exhibición.
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Herramientas Halladas Junto a la Momia
1914 Otros martillos Prehispánicos de Chuquicamata fueron donados al Museo Americano de Historia Natural por M. Guggenheim e Hijos, quienes habían estado vinculados al desarrollo de la mina moderna de Chuquicamata.
1921 El cuerpo del minero fue examinado por el antropólogo físico Louis R. Sullivan.
1923 Una serie completa de fotografías radioscópicas fueron hechas de todo el cuerpo.
1953 Se le hicieron las primeras pruebas específicas para determinar que otras cosas además de su color podrían justificar que se llamase al minero “Hombre de Cobre”.
REFERENCIAS
Medina, José Toribio. La Momia de Chuquicamata. La Revista Nueva. (Santiago, Chile.) Año II, tomo IV, pgs. 144-154, 1901.
Medina, José Toribio. La Momia de Chuquicamata. Imprenta y Encuadernación “El Globo” (Santiago de Chile), pp. 3-11, 1919
Report of Doctor Federico Phillippi, Published in the Daily Newspaper El Mercurio (Santiago, Chile) 18 abril 1901.
Human Petrification: The Only Specimen in existente, of a Perfectly Preserved Body from a Race wich is Now Entirely Extinct: Un panfleto de 4 páginas de origen desconocido preparado aparentemente para distribuir cuando se exhibió la momia en la Exposición Panamericana de Buffalo, New York, del 1º mayo a noviembre 2, 1901.
Remarkable Specimen on Exhibition in Chilean Building: The Buffalo Courier, Setiembre 23, 1901.
Aged 3.000, But She has Traces of Beauty: New York World. November 29, 1905.
A Naturally Mummified Body from Chile: The American Museum Journal, Vol. VI Nº 1. (New York. 1906) pp. 3-4.
Bird, Junius Bouton: “The Cultural Sequences of the North Chile Coast” Handbook of South American Indian, Bureau of American Ethnology, Bulletin 143, Vol. 2 pp. 587-594. (Washington, D.C.)
Bird, Junius Bouton: El Hombre de Cobre, un Minero Prehistórico del Norte de Chile y sus Herramientas. Museo Arqueológico. (La Serena, Chile) Boletín Nº 16, pp. 77-106, 1978.
La Exposición de Buffalo. El Mercurio (Valparaíso, Chile) 17 noviembre 1900, pg. 3, Col. 4
La Exposición de Buffalo. El Mercurio (Valparaíso, Chile) 21 noviembre 1900, pg. 4 col. 1
Buffalo donde se celebrará la próxima Exposición Panamericana. El Mercurio (Valparaíso, Chile) 21 noviembre 1900, pg. 4, col. 6.
Comunicación del Ministro Sr. Carlos Morla Vicuña. El Mercurio (Valparaíso, Chile) 24 enero 1901, Col. 4
Laso J , Tadeo : La Exhibición Chilena en la Exposición Panamericana de Buffalo, E.U. 1901: Historia y Documentación Oficial de la Parte que Cupo a Chile en Aquel Torneo Industrial, Acompañada de Algunas Descripciones de los Productos Premiados en Ella, Santiago de Chile, Imprenta y Encuadernación Barcelona, 1902.
The Only Petrified Human Body in Existence is on Exhibition in the Chile Building in the Pan-American Exposition , Buffalo Evening News , Agosto 19 , 1901.
Ross, James A.: Dr. John A. Miller Was One of the Examiners Yesterday of the Mummy in the Chilean Building, Buffalo Evening News, Setiembre 24, 1901.
El Secuestro del Hombre de Cobre: El Mercurio (Calama, Chile), Agosto 12, 2001.
Jackson, Edward: Carta a Frank D. Aller Fechada en Santiago, Junio 18 de 1912.
Figueroa, Virgilio. Diccionario Histórico, Biográfico y Bibliográfico de Chile (1800-1925), Imprenta y Litografía “La Ilustración” Propiedad del autor, Santiago de Chile, 1925, pgs. 334-335.
Expresamos nuestro total agradecimiento al señor Harold Krusell, escultor y ex museólogo del Museo de Historia Natural de Santiago por facilitarnos todo el material fotográfico y los documentos reproducidos, material inédito de la Historia del Hombre del Cobre. Su ayuda fue fundamental e invaluable.
Segunda Parte: La Historia Reciente. La Réplica Chilena. Otros Casos de Petrificaciones y Momificaciones. Referencias Bibliográficas.
Liliana Núñez Orellana y Fabio Picasso ® 2007